viernes, 23 de diciembre de 2011

Americano, te recibimos con alegria...


Era una mañana en la Universidad de Salamanca y Miguel de Unamuno se disponía a ilustrar al alumnado en una clase de su cátedra. La audiencia guardaba silencio y se mostraba respetuosa ante tan insigne ponente. Diose éste la vuelta para escribir en la pizarra el nombre del autor que protagonizaría tan interesante lección: Shakespeare.
Es ese momento, el prestigioso rector giro sobre su propio eje 180º y dirigiéndose a los universitarios afirmó:

-         Hoy hablaremos de “Chaquespeare”

En ese momento, debido al inglés del bilbaíno,  el silencio respetuoso de los jóvenes se transformo en carcajadas y… a partir de entonces, Unamuno siguió el resto de la clase en ingles, provocando que muchos de los estudiantes que se reían tuvieran que salir de la clase.

Y es que hay una sevillana que dice:


“Sevillano que pasas por vera de la Giralda
y ni siquiera te dignas a pararte para mirarla.
Mira como esos turistas por el barrio de Santa Cruz
Le van diciendo a Sevilla lo que no le dices tú”



No se cuantos sevillanos la miran o no la miran, pero ella, nuestra Giralda, se siente un poco mas feilla cuando los de aquí pasamos de largo y, por contra, muy querida y muy guapa cuando estos “otros” le regalan miradas y piropos a su paso. Esta mujer preciosa que domina el horizonte (por ahora) tiene nada más y nada menos que las mismas necesidades que el resto de las mujeres: sentir que gusta todavía y que es capaz de seguir enamorando a propios y zalamereando a extraños.



Es por ello, que me gustaría dar un gran GRACIAS a todos los que un día llegasteis desde tierras de ultramar para probar y aprender... Y ENSEÑAR. Porque muchos de nosotros, los que estamos aquí perennemente, aprendimos de vuestra nueva sevillanía. Porque hoy, para navidades, esta señora, que tras siglos permanece en la Plaza Virgen de los Reyes, esta una mijita mas feliz que el año pasado y es que fueron muchos las que la piropearon y le gritaron guapa y se quedaron boquiabiertos cuando ella les sorprendió al girar por Miguel de Mañana por Hernando Colón o por Placentines. Y gracias, porque a mí durante estos tres meses me enseñasteis mucho a querer lo que se da por hecho que ya quiero, y es que obras son amores…


Y es que cuando llegáis queridos americanos nos empeñamos en enseñaros, y resulta que ahora, después de tres meses, ahora que os vais… me tengo hasta que salir de esta clase de Sevilla porque un día me pude reír y ahora casi no me entero de nada.


¡Gracias y feliz navidad a todos!

1 comentario:

  1. Escrita maravillosamente. Sin duda, disfrute mi tiempo en Sevilla. Tuvimos la suerte de tener tu y el resto de la oficina como amigos. Mantanemos el contacto. Feliz Navidad crack! -David

    ResponderEliminar