martes, 12 de abril de 2011

Vuelta a Sevilla



Era ese sueño dulce de amanecida con el que “te dan las claras” cuando despertamos y es tan cercano, tan hermoso que damos la media vuelta aferrándonos a la fantasía…

Dejando mi oficio en las puertas de la ciudad, empecé a laborar por ventura de la vida enseñando tus encantos y presumiendo de ti. Recibiendo adolescentes “vírgenes de ti” y poniéndoles letra en la música de los ojos del que te ve por primera vez, Sevilla.

Cada mañana en este mi nuevo trabajo tenía que ir a media mañana desde San Isidoro hasta el Patio de Banderas a entregar unos informes.

Atravesando la calle Abades veía entonces como los rayos de luz se colaban por la caprichosa geometría de este barrio, los balcones, los geranios, el suelo recién baldeao atraían toda mi atención y llegaba a Mateos Gago… Allí entre palomas, naranjos y admiradores de nuestro Cristiano alminar acabado por nuestra Fe, me encontraba de frente con la Plaza Virgen de los Reyes y paseaba atontado como un guiri mas, mirando para arriba y para todas partes, parándome y haciéndote Sevilla fotos con el móvil, así un día tras u otro.

Saliendo por el umbral del patio de banderas, con el sol otoñal de medio día parecía un lelo embelesado por esa estampa tuya única, me sentía el mas dichoso, pero de alguna manera me tenia como que pellizcar para saber que estaba despierto, que no tenia que coger un día un avión y volver a irme.

Buscaba cualquier excusa para alargar entonces ese recorrido que nadie quería hacer y que a mi me hacia alargar este sueño, entonces me iba por La Plaza De La Alianza y atravesándote Sevilla por el barrio de Santa Cruz hasta Santa María La Blanca y allí de nuevo maravillarme con tu luz, dejando caer sobre mi tus encantos, enamorándome de ti una vez mas Sevilla.

Desde allí volver por esas tus aceras estrechas que tanto eché de menos estando fuera, mirando a Sevilla, a tus sevillanos hablando, riendo, como si te viera por primera vez, pero de nuevo…

Entonces volvía por la calle San José hasta San Isidoro. Así cada mañana de vuelta, cada mañana de Santa María La Blanca a San Isidoro…

Tantas veces te soñé…
Y soñando que volvía
Volví a verme de día
Por las calles que dejé
Después de todo recordé
La belleza que tenías
Después de todo acabé
Al lugar donde vivía

Mi sueño era volver
Pero no despertaría
Despertar era romper
El tesoro que tenía
Por tus plazas yo pasé
De tu aire yo bebía,
Y sentí que aún dormía
Por la calle San José

1 comentario:

  1. Me ha encantado, Juan!! Qué recuerdos, y cuanto echo de menos a "mi" Sevilla ahora que estoy fuera..."mirando a Sevilla, a tus sevillanos hablando, riendo, como si te viera por primera vez, pero de nuevo"
    En Feria, volveré a verte, Sevilla! :)

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